ELQS en Facebook

Mostrando entradas con la etiqueta fascismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fascismo. Mostrar todas las entradas

El vídeo del que todos hablan: adoctrinamiento catalanista en un instituto de Valencia


A estas labores se dedican alegóricamente numerosos profesores en la educación valenciana desde la aprobación de la LUEV en 1983 por el PSPV. El PP prometió acabar con esta situación cuando ganó las elecciones en 1995. 17 años después, las cosas siguen igual, y el catalán es oficial gracias a los pactos de gobierno del PP con CiU por los que se creó la AVL.

Las entidades y sindicatos de docentes no dejan de ser recibidos y atendidos con la máxima diligencia por los sucesivos consellers de educación, y sus cuentas generosamente regadas con dinero público paa seguir subvirtiendo la realidad política y cultural valenciana, hasta extremos insospechados.

Y así, nos encontramos ya con numerosos centros educativos valencianos en los que se ha hecho imposible matricular a un alumno en castellano.

Ya no es una cuestión lingüística aislada. En este vídeo podéis ver lo que cierto profesorado se encarga de hacer con los cerebros de nuestra juventud:





Fascismo catalanista: el DNI de los países catalanes


Hemos visto que un pilar fundamental en la nueva estrategia de los Catalanistas NAZIonalistas, es el intento de crear un sentimiento de nación en la que también deben unirse la C.Valenciana y Baleares, y con ese fin algunos se plantean un “carnet de identidad catalanista”, facilitado a los que “se sienten catalanistas” con objeto de preparar un “censo NAZIonalista catalán”, que permita en el futuro un “referendum catalán” para proclamar la independencia de los PaYasos Catalans. En otras palabras, se trata de censar a los habitantes de Cataluña, C.Valenciana e Islas Baleares.




Esto del carnet catalanista, no es una idea estrambótica, sino una idea que ya existió, y desgraciadamente ya se puso en práctica. Traslado a continuación unos pocos párrafos del libro del historiador británico Arnold Toynbee, “La Europa de Hitler”:

La Germanización. Las responsabilidades de Himmler (ver foto de abajo) y de las S.S. en relación con el fortalecimiento del “Deutschtum” (carácter alemán) se extendían no sólo a la repoblación llevada a cabo con los alemanes étnicos, sino a todas las cuestiones relativas a la readmisión de elementos racialmente deseables en la comunidad nacional alemana. Este proceso de recuperar la llamada “sangre perdida” de la Comunidad Popular Germánica era considerado con frecuencia en aquella época como una “germanización” (Eindeutschung). Sin embago para las S.S. se trataba, en realidad, de una tarea de “regermanización” (Wiedereindeutschung), ya que la idea de tratar de hacer alemanas a unas personas de un origen totalmente extranjero era algo aborrecible para los expertos de las S.S. en cuestiones raciales.(...)

El método por medio del cual procedió Himmler a la recuperación de los alemanes perdidos fué sencillo:

La idea consistía en registrarlos en diversos grupos y dar a cada uno de esos grupos la necesaria inyección de propaganda nazi y otros “tratamientos” (incluida en algunos casos la detención en campos de concentración), hasta que recuperasen su conciencia de pertenecer a Alemania. Para este fin, el 12 de septiembre de 1940, estableció un “registro racial” alemán o la “Volkliste”, que dividía a los antiguos ciudadanos polacos de origen alemán, de los territorios incorporados, en cuatro categorías, estableciendo los principios que habían de regir su admisión a la ciudadanía o pertenencia al Estado.

La Pompeu Fabra, ¿a vueltas con la raza catalana?

Primero leamos el artículo publicado por Pepe Giménez en La Voz Libre:

Una carta para colaborar con un proyecto de la Universidad Pompeu Fabra, 'Cognoms Catalans', junto con un bote para introducir una muestra de saliva. Es el último estudio en el que ha puesto sus cinco sentidos la universidad pública catalana. El objetivo, conocer el origen de los apellidos más frecuentes de Cataluña, Valencia y Baleares.

El proyecto 'Cognoms Catalans' (apellidos catalanes), está dirigido por tres profesores de la Universidad Pompeu Fabra adscritos al Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF) del centro educacional de titularidad pública. Francesc Calafell, David Comas y Jaume Bertranpetit cuentan con el apoyo financiero del Instituto de Estudios Catalanes, "la Academia Catalana de las Ciencias y las Humanidades", según la definición que han elegido para su publicidad.

Sólo los varones podrán participar en el proyecto, ya que el cromosoma que se analizará será el 'Y': "En el genoma, uno de los cromosomas, el cromosoma Y , tiene un comportamiento único: lo tienen sólo los hombres y se pasa de padre a hijo. De hecho, determina la masculinidad. Los apellidos tienen un comportamiento similar: aunque tienen hombres y mujeres, los apellidos que terminan transmitiendo son los de los hombres: los nietos de una mujer no llevarán su apellido", aseguran. Los investigadores catalanes se han propuesto estudiar los apellidos catalanes, valencianos, y de baleares, seleccionando 50 de ellos, mediante el análisis del cromosoma 'Y'.

Todos y cada uno de los 50 apellidos elegidos se escriben en catalán: Bosch, Bonastre, Balasch, Armengou, Reixachs, Rubert... En uno de los apartados de la página web del estudio, la Pompeu ofrece "recursos" para saber dónde hay más personas con un determinado apellido catalán, traducir un apellido en castellano a la lengua catalana, o investigar el origen de un apellido a través de la Sociedad Catalana de Genealogía.

> En las imágenes, la carta recibida por un ciudadano de Cataluña junto al bote en el que se solicita la muestra de ADN.


Ahora comentemos los hechos:


1. ¿Qué pintamos valencianos y baleares en el estudio genético y de apellidos catalanes de la Pompeu Fabra?


2. ¿En base a qué programa encubierto de corte fascista realiza la Pompeu Fabra este tipo de estudios?


3. En su delirio imperialista, ¿continúan siguiendo a pies juntillas las aberrantes "teorías de la raza" que Prat de la Riba y otros "iluminados" padres del catalanismo idearon, al estilo de las de Sabino Arana para con los vascos?

El IEC nos dijo en 2006 cómo se llama nuestra lengua

El Institut d´Estudis Catalans (IEC), entidad catalana y catalanista sin ningún tipo de competencia en la Comunitat Valenciana, se dedicó, una vez más en 2006, a interferir en la cultura valenciana.

En ese momento, el IEC vino a recordarnos, acogiéndose a razones histórico-lingüísticas, cómo se llama "el catalán que hablamos los valencianos": valenciano. Ya no se andan con medias tintas, y rechazan las dobles denominaciones y zarandajas eufemísticas de esa índole.

Nos recordó también el IEC que los estatutos de las 3 grandes universidades valencianas (UV, UA y UJI) ya recogen la denominación de "catalán" para denominar a la "lengua propia", al igual que otras instituciones valencianas (refiriéndose a la AVL del PP).

Nunca hubo una respuesta por parte del Consell a esta injerencia catalana y catalanista. Ni lo hubo ni era esperada, obviamente.

Nosotros tenemos una definición mejor para la lengua que, administrativamente, nos han impuesto desde Cataluña con la colaboración inestimable del PP valenciano y la todos los golfos, lilas y paniaguados del anschlüss neonazi catalanista:

El catala en Valencia és l´idioma de l´administracio, dels cartells del metro, dels hospitals i de Canal Noi: un decorat de carto-pedra. És l’idioma dels pedants, no el de la gent real. És grotesc escoltar o llegir a un valencià diguent "nosaltres", "avui" o "aquest".

El GAV repren els seus cicles culturals este dijous

Enguany el Grup d'Accio Valencianista ha triat per a escomençar el cicle cultural dels ultims dijous de mes la presentacio del llibre “EL RACISMO EN EL NACIONALISMO CATALAN”. Escrit per Rafael Manzano, este interessant llibre destapa algunes de les aberracions sobre les que esta fonamentat el nacionalisme catala i per tant el catalanisme, demostrant l'autor a lo llarc de les seues pagines l'importancia que el concepte de la raça ha tingut per a estos visionaris de la Gran Cataluna y des d'el segle XIX.


Rafael Manzano va naixer en Vigo, se cria en Cadis i viu actualment en Barcelona des de l'any 2000. De mare catalana i pare andalus ha vixcut el nacionalisme des d'ab dos vores ya que tota la familia materna es nacionalista. Com a membre de Convivencia Civica Catalana participà activament en la fundacio de la Plataforma Constitucional y Autonomista, asociacio creada en 2004 per entitats d'Arago, Balears, Catalunya i Valencia per a lluitar front al pancatalanisme. Des de l'any 2010 es membre de la Asociación por la Tolerancia.


L'acte tindra lloc el dijous 26 de Giner a les 20 hores en la seu central del GAV, carrer Pintor Gisbert 17 baix de Valencia. Al finalisar la presentacio l'autor firmara eixemplars del seu llibre, passant tots junts a continuacio a fruir d'una tipica picaeta valenciana.


Despres vorem tots junts al costat de les penyes del GAV del Llevant i del Valencia el partit de torna de octaus de final de la Copa del Rei que enfronta als dos equips del Cap i Casal.


El catalanismo utiliza los principios propagandísticos del fascismo alemán

Resulta del todo espeluznante observar la coincidencia entre la estrategia del fascismo alemán de Adolf Hitler y los actuales métodos que emplea el catalanismo para propagar su mensaje. El padre o ideólogo de las técnicas propagandísticas nazis, Joseph Goebbels, fue el arquitecto y promotor de dichas estrategias, empleando lo que hoy denominamos "marketing social" para normalizar el mensaje de odio y mentiras del régimen.

"Goebbels prohibió todas las publicaciones y medios de comunicación fuera de su control, y orquestó un sistema de consignas para ser transmitido mediante un poder centralizado delcine, la radio, el teatro, la literatura y la prensa".

¿A que resulta familiar esta forma de actuar?

Paso a explicar los 11 principios de la propaganda fascista de Goebbels:

Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Una bandera con 4 barras rojas sobre fondo amarillo, (usurpada a Aragón, por cierto), un adhesivo de un burro pegado en la trasera del coche, una palestina al cuello y una estrella roja (asimilándose a pueblos oprimidos como el palestino, o a estados que han sufrido violentas revoluciones sociales como Cuba o los antiguos territorios soviéticos)... todo vale para oponerse a la idea de una España o de un Reino de Valencia con derecho foral, idiosincrasia, lengua y cultura propias, porque todo ello está contrapuesto a la idea de "países catalanes".

Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada. La tendencia catalanista es la de etiquetar con extrema facilidad a sus opositores dentro de la categoría de "fascistas, blaveros, españolistas, ultraderechistas", transponiendo así todo aquello que pefectamente les puede ser atribuido a ellos y su entorno, y viéndose liberados de recibir tales adjetivos.

Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque, como queda explicado en el anterior principio. También utilizan los conceptos de "auto-odio" y "complejo de inferioridad social", cuyos sufridores son ellos mismos, para transponerlos a quienes no tenemos ningún complejo en decir que somos valencianos y españoles, ni nos odiamos por pertenecer a una sociedad sin más crisis identitarias que la que ellos llevan provocando desde hace décadas.

Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. De todos es conocida la capacidad de desarrollar estrategias de falso victimismo y de poner el grito en el cielo ante circunstancias que, en la mayoría de ocasiones, son falsas, o simplemente provocadas por ellos mismos, simplemente para transmitir una imagen negativa de sus adversarios, y, al tiempo, dotarse de cierto halo de mártires sociales y políticos. Un ejemplo válido serían las reuniones que Enric Morera, presidente del partido catalanista Bloc, mantuvo con el delegado de gobierno en la Comunidad Valenciana, y con el ministro de Interior, exigiendo mano dura con aquello que desde su partido de transoberanistas procatalanes denominan "el fascismo blavero", antes que admitir que el problema es el rechazo social que provocan en una sociedad que, de forma mayoritaria, rechaza su ideología.

Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar. A raíz de este principio, surgen las entidades y asociaciones promotoras de los "correllengües", las "trobades de escoles" y los "aplecs per la llengua", donde se limitan a transmitir de forma básica, poco elaborada, y dotada de grandes niveles de pedagogía, sus mensajes excluyentes y fascistoides: unidad de la lengua, identidad nacional catalana, España como estado opresor, etc. El principio de transposición también juega aquí, en combinación, un papel importante: generan en el adulto un sentimiento de ignorancia, de inferioridad cultural, al hacerles sentir como "paletos e incultos" por no hablar la lengua normativa, obligándolos a normativizarse y convertirse en transmisores de "cultura" para sus hijos, a los cuales van finalmente dirigidos los mensajes y eslogans. En la infancia y la juventud, no en vano, radica el futuro de las sociedades: la formación de los futuros "tontos útiles" se convierte así en una de las necesidades primordiales del movimiento, y a ella se destinan indecentes cantidades de dinero procedentes de subvenciones públicas.

Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad". Ejemplos de estas mentiras archi-repetidas: "la unidad de la lengua es incuestionable", "pel nostre valencià, el català de tots", "de Salses a Guardamar i de Fraga a Maó", "els nens catalans, els al·lots mallorquins i els xiquets valencians parlem la mateixa llengua", "todas las universidades del mundo lo dicen", "valencianos y catalanes nos entendemos perfectamente", etc.

Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones. Se trata de simples maniobras informativas, pero este principio se hace poco o nada necesario cuando dominas los medios de comunicación, como es el caso.

Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias. Este principio, dentro del entorno del pancatalanismo, se ha visto sobrepasado por la manipulación documental. los adalides culturales catalanistas no se han limitado a utilizar informaciones sesgadas o reinterpretadas, sino que han llegado incluso a falsificar pruebas históricas: véase el falso pendón de la conquista (donde figura la inscripción "año 1238", ¡con ñ!), o los "Llibres de Repartiment" del Regne de Valencia, donde se hace una interpretación tendenciosa y unidireccional hacia la catalanidad indiscutible de los repobladores del Reino.

Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines. Este principio explica el por qué no se establece un debate social abierto (por ejemplo en televisión), una consulta popular, o una simple libertad de elección a la ciudadanía, imponiendo los criterios que se desean sin más. También explica por qué noticias como el éxito de manifestaciones valencianistas, victorias electorales o sentencias judiciales ganadas no son dignas de aparecer en los medios de comunicación. Incluso explica los motivos de la desaparición del diario Valéncia Hui, al cual se fustigó desde el oficialismo hasta provocar su inviabilidad económica.

Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas. En el caso que nos ocupa, el pancatalanismo se alimenta de determinados argumentos e hipérboles generadas por los románticos novocentistas, alimentando falsas creencias e ideando inconsistentes mitos para fomentar la creación de una identidad nacional y cultural objetivamente acientífica.

Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad. Cuando el catalanismo esgrime los socorridos argumentos de "todas las universidades del mundo lo dicen", o "toda la comunidad lingüística internacional lo admite", transmite una falsa idea a la sociedad. Esto, sumado al principio de verosimilitud (utilización de informaciones fragmentarias, o de datos manipulados), y al de orquestación (repetir algo hasta la saciedad para dotarlo de veracidad), se convierte en un arma muy eficaz de manipulación social.

Después de exponer y desgranar las rancias tácticas sociales desplegadas por el sector pancatalanista, sólo cabe pedir al pueblo valenciano cosas: dignidad por encima de todo, capacidad de observación y reacción ante todas estas artimañas de manipulación social, rechazo al mensaje catalanista, y evitar los complejos de inferioridad o vergüenza por ser lo que somos y hablar lo que hablamos: no somos fascistas, ni paletos. Somos valencianos y españoles, y hablamos la lengua milenaria que nos enseñaron nuestros padres. Su normativa, para ellos, sus complejos son suyos, no nuestros. Y el auto-odio no nos corresponde a nosotros tampoco: nosotros tenemos algo que ellos anhelan, tradición oral y escrita, consciencia idiomática desde hace siglos, y una historia territorial apabullante.

Una muestra más del fascismo nacionalista catalanista en las aulas valencianas



Sinceramente, este vídeo nos ha puesto los pelos de punta. Es lamentable ver el modo pseudo-fascista y manipulador en el cual se adoctrina a los escolares valencianos... hasta el extremo de tener que escuchar de boca de niños que no tendrán ni 16 años que los que defendemos la singularidad del idioma valenciano somos unos ignorantes (gran argumento, como diría Chimo Lanuza, "de tienda de todo a cien"), o que el valencianismo, lo que desde el catalanismo se denomina despectivamente "blaverismo", "es culpa de los madrileños".

Pues semejantes interpretaciones, opiniones tendenciosas, y argumentos de corte totalitario y excluyente son las "modernas" enseñanzas que el personal docente se encarga de imbuir en las mentes de nuestros escolares.

El Partido Popular de la Comunitat Valenciana prometió hace 15 años erradicar el catalanismo de las aulas valencianas. Pues bien: una promesa incumplida más. Pero no sólo no han cumplido, sino que se han encargado de colaborar económica, logística y moralmente durante estos años con el radicalismo nacionalista catalanista, y han seguido permitiendo atropellos y prácticas fascistas como la del vídeo de marras.

"Molt nacionalista, molt be", llega a exclamar la profesora en un momento de la ceremonia de confusión a la que somete a los chavales. Lo de este vídeo debería exceder los límites de lo mínimo tolerable en la práctica docente: hablamos de educar a los jóvenes valencianos en valores, en sentido crítico y en libertad, no en dogmas totalitarios. Se debe fomentar la capacidad de discernir y elegir, nunca la imposición de "verdades incuestionables". Y una vez más, el PPCV es culpable de estas prácticas: los complejos y el miedo a las etiquetas, una vez más, han sido más fuertes que la verdad, la libertad y el fomento de una verdadera educación de calidad. Es otro fracaso popular más para con el pueblo valenciano.