ELQS en Facebook

Mostrando entradas con la etiqueta falsificación de la historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta falsificación de la historia. Mostrar todas las entradas

Desmontando el catalanismo: 1238, las conquistas de Jaume I


Si se aportan premisas falsas, el resultado no puede ser la verdad. Por ello cuando se pretende escribir historia hay que ceñirse sin equívoco alguno a aportar hechos ciertos.

Por ello hay que Distingir entre Historiadores, juntaletras y plumillas subvencionados.

Cuando se narra la historia de la conquista de las Islas Baleares y de Valencia es necesario citar a los pueblos de la Corona de Aragón que capitanearon y fueron el alma de la citada reconquista. 

Pero al hablar de Aragón y Cataluña, la gente mentalmente piensa que entonces eran lo que son hoy ambas regiones, es decir, Aragón las tres provincias de Huesca, Zaragoza y Teruel, y Cataluña las cuatro que hoy la conforman. Si ponemos esa premisa, nos saldrá una historia falsa, porque en el año 1238 Aragón no era lo que hoy es, sino más, y Cataluña no era lo que hoy conocemos, sino mucho menos.

El dominio exacto de ambas era el siguiente:

El Reino de Aragón estaba integrado por los territorios que hoy lo forman más todo lo que es la provincia de Lérida e incluida una franja grande del río Ebro hasta el mar, que tenía a Tortosa como ciudad costera. Por lo tanto, podríamos decir que las ciudades importantes del Reino de Aragón eran Jaca (la primera capital que tuvo cuando aún era Condado), Huesca, Lérida, Zaragoza, Tortosa y Teruel.

Cataluña era un pequeño territorio que aún hoy los historiadores conocen con el nombre de "Cataluña Vella", formado por unos condados independientes unos de otros, aunque reunidos bajo la tutela del conde de Barcelona.

Esta división territorial venía desde el mismo momento en que fueron reconquistadas Tortosa y Lérida a los moros. Ese suceso ocurrió en los años 1148 y 1149 y sus territorios no fueron incorporados a lo que aún no se llamaba Cataluña, sino que fueron integrados en el Reino de Aragón como parte del mismo, igual que ya lo eran las tierras de Huesca, Zaragoza y Teruel.

La razón remota fue que, estando los Condados de la Cataluña Vella sometidos al vasallaje del rey de Francia desde antes del año 801, no querían que el monarca francés creyera que Lérida y Tortosa también le pertenecían para integrarlos en su "Marca Hispánica" por derecho de conquista y, para alejarlos de las ambiciones del francés, fueron separados de Barcelona, creados Marquesados y, unidos al Reino de Aragón, como conquista aragonesa que eran.

Así, Ramón Berenguer se titulaba príncipe de Aragón, marqués de Lérida, marqués de Tortosa y conde de Barcelona. Y siendo esos títulos de marqués de mayor categoría que el de conde, quedaba ya imposibilitado que estuvieran sometidas al condado de Barcelona; porque esto en la Edad Media era tan riguroso como hoy es en el ejército, donde un capitán no puede estar sometido a las órdenes de un simple cabo.

Y así estaban integradas en el Reino de Aragón, sin discusión, cuando las Islas Baleares y Valencia fueron conquistadas, por lo que las gentes que vinieron de Lérida y de Tortosa a conquistar estos reinos y quedarse luego repoblándolos, ni eran catalanes ni podían serlo jamás, sino aragoneses, por pertenecer al Reino de Aragón. Tan aragoneses como los que vinieron de Jaca, de Huesca, de Daroca o de la misma Zaragoza.

Al final del siglo XIII (cuando el rey Luis de Francia renunció a sus derechos sobre la marca hispanica), por una división meramente administrativa es cuando el rey de Aragón dispuso que Lérida también podía acudir a las Cortes de Cataluña pero sin dejar de formar parte de las Cortes de Aragón. Esa independencia que tenía Lérida se debe a que en ella estaba la única Universidad de la Corona de Aragón y, siendo ciudad universitaria, convenía que estuviera en las Cortes de Zaragoza y de Barcelona.

Es tan claro esto que hay que narrar, que los leridanos, ya en el siglo XIV, protestaron de que se les confundiera como catalanes, puesto que ellos no lo eran. Y está la famosa contestación de Pedro IV, "el del Punyalet", cuya carta hoy existente está fechada en 22 de mayo de 1337, y en la que el rey se dirije al municipio de Lérida y que declara que aunque Lérida estuviera en Cortes de Cataluña, les aseguraba que no pertenecía al condado de Barcelona. Prueba rotunda de que los leridanos no querían que se les tuviera por catalanes ni estar sometidos a Barcelona.

Así pues este hecho cierto de que en 1238, cuando Valencia fue conquistada, e incluso cien años más tarde, Lérida y Tortosa eran tan de Aragón como Zaragoza y no de Cataluña, no debe ser nunca olvidado por los que escriben o hablan de la historia, porque al hacerse el cómputo de repobladores, el número abundante de leridanos y tortosinos que vino a poblar estos reinos hay que computarlo como aragoneses siempre, y nunca como catalanes. Y si así lo hacemos, que es en definitiva computar datos ciertos y verídicos, veremos que el porcentaje de los que vinieron de la "Marca Hispánica" o condados catalanes es muchísimo más reducido de lo que nos quieren hacer creer en la actualidad.
Los plumillas subvencionados por los nacionalistas, nos cuentan hasta la saciedad que los catalanes repoblaron los reinos moros de Mallorca y Valencia tras la conquista de Jaime I, y con la repoblación trajeron la lengua catalana.

Una vez más estamos ante otro error de bulto. Lo que decía el catedrático Boceto: «Los historiadores paniaguados hacen histeria en vez de historia». Demasiados enseñan la historia que quisieran que fuera, no la que realmente fue.

Y así tenemos que los datos ciertos del hecho de la conquista del reino de Mallorca son que el ejército estaba compuesto por:

 Don Jaime con nobles de Aragón y caballeros de Montpelier sumaban 200; Gastón de Moncada (Vizconde de Beam-Francia) familiar de Jaime I aportó 400 caballeros; Nuño Sanz (Conde de Rosellón y Cerdaña-Francia) familiar de Jaime I, aportó 150; Caballeros de Provenza, Marsella, Narbona, Castilla, Navarra, Carcassona, Bezier, Foix, Toulouse, sumaban 500; Ponce Hugo (Conde de Ampurias) 60 caballeros, el Obispo de Barcelona Berenguer de Palou aportó 100; el Obispo de Gerona Guillén de Montgrí, 30;el Abate de Sant Feliu de Guíxols, 5; y el Preboste de Tarragona, 4. Siendo el grueso del ejército 28.251 en proporción aproximada a los caballeros.

Con los susodichos datos a la vista podemos apreciar que tan sólo un 13,5 por ciento son de procedencia catalana.

Luego no es posible que la Conquista fuese una conquista «catalana», tal y como se hace estudiar en colegios y universidades.

A ese dato podemos añadir que sólo para repoblar la ciudad de Palma, no hubiesen sido suficientes todos los habitantes de Barcelona, pues en esa época Palma tenía una extensión (110 Has) casi tres veces superior a la de Barcelona (42 Has). Y no fue hasta el siglo XVIII en que Barcelona se asemejó a Palma en extensión y población. Palma además era una de las nueve ciudades más ricas y populosas de Europa. Ésta fue la causa principal de su conquista. Tal es así que los sirvientes del rey D. Jaime I tardaron ocho días en presentárselo después de entrar en Palma, por lo muy ocupados que estaban en poner a buen recaudo su rapiña.

Otro dato que tampoco se enseña es que, a los pocos meses de la conquista de Mallorca, se queja Jaime I de haberse quedado con tan poca gente que no le eran suficientes ni para guardia personal.

Otro dato más también muy importante y que tampoco se enseña en los libros de historia es que la cultura balear es de origen hebreo-árabe y la cultura catalana, así como la de gran parte de España era cristiano-germánica.

Cultura balear que se ha preservado hasta el presente, a pesar de la posterior cristianización de la población.

Luego, ¿de qué repoblación se está hablando? ¿De una repoblación imaginaria?

Y si de Valencia hablamos, los señores catalanes le hicieron saber a D. Jaime I que no le ayudarían a conquistar Valencia porque les había bastado con ir a Mallorca .En vista de ello, Jaime I emprendió la conquista de ese reino con gentes de Aragón y mercenarios de todas castas y religiones. Es bueno estudiar a Ubieto, Menéndez Pidal y Álvaro Santamaría.

Claro y  todo ello sin contar que en 1229 y 1238, fechas de las conquistas de los reinos de Mallorca y Valencia respectivamente, Cataluña aún no existía políticamente. Fue en el año 1258 en el que Jaime I rey de Aragón, Mallorca y Valencia, Conde de Barcelona y Señor de Montpellier, marcó las fronteras de la comarca del reino de Aragón denominada Cataluña, después de la firma del Tratado de Corbeil, firmado entre el rey Jaime I y el rey de Francia Luis IX el Santo.

Ante este hecho documentado históricamente, hemos de preguntar una y otra vez:

¿Cómo puede ser que una nación inexistente pudiera conquistar los reinos de Mallorca y Valencia, darles su lengua, sus costumbres y además repoblarles?

Respuesta: ¡otra invención intencionada del insaciable nacionalismo! Los nacionalismos necesitan de la invención de un pasado para reafirmarse.
Es penoso sencillamente.

Fuente: http://historiasinhistorietas.blogspot.com.es/2010/12/las-conquistas-de-jaime-i.html

César Vidal: "Cataluña nunca fue un reino ni mucho menos una nación"


César Vidal y Federico Jiménez Losantos hablan de los hechos históricos que justifican, según los separatistas, la independencia de Cataluña:


En la declaración de soberanía del Parlamento de Cataluña hacía referencia a una serie de episodios históricos que supuestamente justificarían su independenciaCésar Vidal y Federico Jiménez Losantos han explicado en Es la Mañana de Federico qué hay de cierto y de imaginario en lo que exponen los independentistas catalanes.
César ha indicado que "es absolutamente imaginaria por no decir disparatada" la declaración de soberanía y los puntos en los que se fija. Sin embargo ha afirmado que "podría haber sido peor" ya que "se omite uno de los mitos del pujolismo que le costó muchísimo dinero al contribuyente español" durante los años ochenta. Es el caso "del milenario de Cataluña en el 987 cuando Cataluña ni existía".
El director de Es la Noche... ha explicado que en la declaración independentista que aprobó el Parlamento de Cataluña el otro día "se hace referencia a que el autogobierno de Cataluña se basa en lasasambleas de Pau y Treba, en la Cor Cumtal y luego en el siglo XIV en la Diputación del General o Generalidad que acabó convirtiéndose en algo parecido al gobierno del Principado de Cataluña".
"Todo esto es absolutamente falso y además es un disparate" ha contado César Vidal que ha añadido que, "de entrada, la Corte condal no aparece hasta el siglo XI" y como su propio nombre indica era una corte condal no era un parlamento ni una asamblea popular ni cosa que se le pareciera".
En el caso de las asambleas de Pau y Treba ha indicado que "eran instituciones eclesiales que aplicaban dos instituciones típicas de la iglesia medieval" como son "la paz de Dios y la tregua de Dios". César Vidal ha dicho que "en absoluto tienen nada que ver ni con el sistema parlamentario ni con el autogobierno ni cosa parecida" porque "eran asambleas en las que se intentaba mediar en un momento determinado". Cuando se aplicaba "la paz de Dios y la tregua de Dios" significaba que se suspendían "las actividades armadas durante ciertas épocas del año o durante días de la semana".

"Cataluña no aparece hasta finales del s. XII"

César Vidal ha explicado que lo que se suele mencionar en plan más moderado como un inicio del autogobierno catalán es "la famosa intervención del cardenal Pietro di Benevento, que era el legado papal en 1214, en el castillo de la Suda en Lérida durante la jura del niñoJaime I".
Es un hecho que "tampoco tiene nada que ver con el parlamentarismo", lo único que sucede es que "mediante el lío sucesorio que se organizó con un sucesor que es un niño, Jaime I y, en un intento de que la sangre no llegue al río, el legado pontificio reunió a los nobles y representantes de las ciudades y juran al niño".
El director de Es la Noche... ha afirmado que "el nacionalismo catalán que quiere construir una historia que es la que le hubieran gustado que fuera pero que nunca fue". Ha indicado que "la verdad es que tanto el término Cataluña como la Cataluña jurídica y la lengua catalana son muy tardías en relación a otras partes de España".
En este sentido ha contado que "el término Cataluña no aparece hasta finales del siglo XII". En unas "donaciones que realiza Alfonso II a su esposa" y "en una expresión In Catalonia en latín". Vuelve a aparecer en "el testamento del rey y unas referencias a finales del siglo XII en unos cantos de trovadores occitanos". César Vidal ha comentado que "la primera vez que se menciona Cataluña y en catalán es en la segunda mitad del siglo XIII y en el Libro de los hechos de Jaime I".
En términos jurídicos "es muy tardía" la aparición de Cataluña. Vidal ha contado que "en el siglo XII Ramón Berenguer IV se casó con la hija de Ramiro II de Aragón, Petronila". Él no "aparece jamás como conde de Cataluña ni como príncipe de Cataluña ni cosa parecida" sino "comoconde de Barcelona".

"Nunca fue un reino, ni mucho menos una nación"

"Incluso cuando se produce el entroncamiento de lo que luego será Cataluña con Aragón aquello no es nada más que el condado de Barcelona y punto" ha afirmado el director de Es la Noche...
César Vidal ha contado que "de hecho hasta el siglo XIV no eraPrincipado de Cataluña y desde luego nunca fue un reino y mucho menos una nación". En este sentido ha dicho que "igual que no existía Cataluña en el 987 y como tal no es anterior al siglo XII, a la altura de ese siglo sí existían otros reinos en la Península Ibérica: León, Castilla, Navarra...".
"Tampoco existía un parlamento catalán prácticamente hasta el siglo XIV con la Generalidad" ha comentado César Vidal que ha añadido que "yahabía otros parlamentos en otras partes de España". Vidal ha recordado "la Carta Magna leonesa y las cortes leonesas de 1188" y "unas cortes en Castilla en 1187 que se celebran en San Esteban de Gormaz".
Por ese motivo el director de Es la Noche ha afirmado que "cuando lo catalanes dicen que han tenido el primer parlamento de la Historia es undelirio de unas dimensiones absurdas" ya que, además, "tampoco hubo una autonomía centrada en la Generalidad" porque "la Diputación del General nunca fue el gobierno del Principado de Cataluña".
El gobierno de Cataluña lo podrá tener "en estos momentos por razones históricas distintas" pero "desde luego no lo fue durante la Edad Media ni durante los siglos XVI ni XVII". César ha contado que "el gobierno sobre Cataluña lo tenía el Rey y era ejercido a través de un Virrey".

El catalán, lengua tardía

El director de Es la Noche ha echado por tierra otro de los argumentos de los secesionistas. Vidal ha señalado que "el catalán es una lengua tardía en comparación con otras lenguas peninsulares". "No aparece hasta mediados del siglo XI con una serie de documentos feudales y memoriales" y a esas alturas "estaban totalmente desarrollados el gallego, el castellano, y no hablemos del vascuence que se podía hablar en Navarra". César ha afirmado que "el castellano es un siglo anterior al catalán".
Federico Jiménez Losantos ha explicado que "literariamente hablando, los dos idiomas que espabilaron" fueron "el gallego en la poesía y el castellano en prosa". El primero "con Las Cantigas" y el castellano "con la prosa de Alfonso X el Sabio y su equipo". Cesar Vidal ha añadido que "del gallego derivará como dialecto el portugués, como el catalán es un dialecto del provenzal".
El director de Es la Noche ha afirmado que, por estos motivos, "no hay base histórica ni para un autogobierno, ni para una independencia, ni para la creencia en una nación ni para cosa parecida". 

Los falsos mitos del catalanismo


El independentismo catalán, si quiere gozar de cierta credibilidad,  debe justificar su razón  de ser no sólo  atendiendo a motivaciones sentimentales sino también  argumentando un fundamento racional. Por ello, en el último siglo, numerosos han sido los intentos de políticos y simpatizantes del secesionanismo catalán de hallar una explicación histórica a la reivindicación de un estado catalán, que ha desembocado en interpretaciones románticas nacidas en el siglo XIX y que han cuajado en la sociedad a base de subliminarlas y repetirlas sin analizarlas en profundidad. Pero la historia es una y, aunque a menudo ésta se tergiverse mediante interpretaciones interesadas y partidistas, no admite más lecturas que la propia de los hechos históricos. 

En este sentido, Cataluña nunca ha sido un estado. «Cataluña nunca fue una realidad política independiente», asegura Javier Barraycoa, vicerrector de la Universidad Abat Oliba CEU, profesor de la Universidad de Barcelona y autor de “Historias ocultadas del nacionalismo catalán”». «De ser parte del Reino Godo, quedó integrada en el imperio Carolingio, para pasar a pertenecer a la Corona de Aragón en el siglo XII».  Por su parte, Eduard Escartín, doctor en historia moderna y profesor de la Universidad de Barcelona, recuerda varias tentativas catalanas de proclamar un estado independiente que nunca llegaron a culminar. «En 1873, Baldomero Lostau intentó proclamar una República Catalana dentro de la República Federal Española y fracasó; Macià proclamó en 1931 la República Catalana, confusamente ligada a una unión de pueblos ibéricos, y duró un par de días,  y finalmente, en octubre de 1934, Companys proclamó otra efímera República dentro de una imaginaria República Federal Española que duró 10 horas».

La falsa secesión
Por lo tanto, actualmente no tiene sentido remontarse a la guerra de Sucesión, mal entendida por los independentistas como la guerra de Secesión, ni a la apócrifa corona Catalana o Catalano-Aragonesa, entre otros mitos históricos sobre los que se funda el independentismo catalán, para argumentar la legitimidad de un estado catalán. Así, Barraycoa denuncia la voluntad «del nacionalismo catalán de hacer creer que la guerra de sucesión fue una guerra de secesión. En realidad fue una guerra dinástica, civil e internacional a la vez. En aquel conflicto, ni la lengua ni la nacionalidad tuvieron la más mínima importancia». 

Por ello, el caso de Escocia, donde en otoño de 2014 sus ciudadanos mayores de 16 años votarán para decidir sobre la independencia respecto al Reino Unido, no debe ser un referente para Cataluña, puesto que esta región sí fue un estado en algún momento de su historia y, de hecho, mantuvo su independencia hasta 1707.  

Escartín incluso va más allá al denunciar «el mito de los Países Catalanes que engloba a Cataluña –incluido el Rosellón y la franja de Aragón–, Valencia y Baleares». «Es una invención de Pujol y Max Cahner que se dedicaron a difundir este imperialismo de vía estrecha. La evolución política de Valencia y Baleares niega estas concomitancias», señala Escartín. 

Convivencia lingüística
La cuestión de la lengua, uno de los principales aspectos culturales a los que se refieren los independentistas para argumentar las especificidades y singularidades de Cataluña, merece también un profundo debate histórico. Como señala Barraycoa, «desde el siglo XVI el castellano era una de las muchas lenguas que se hablaba con normalidad en Barcelona, junto al catalán o el italiano. Su expansión se fue realizando durante siglos de forma paulatina y aceptada por los catalanes que lo veían como una necesidad económica. En el siglo XIX muchos catalanistas se quejaban, no de la imposición del castellano, sino de la dejación de muchos catalanes de hablar catalán». «Cataluña es bilingüe desde la unión de Cataluña y Aragón en 1137», asegura por su parte Escartín, quien recuerda que «en la crónica de Pedro el Ceremonioso hay extensos párrafos escritos en castellano sin traducir y en el Renacimiento vemos como escritores y poetas que utilizaban el catalán se pasaban al castellano».  
Además, Barraycoa destaca que «el catalán que se ha impuesto» es producto de un artificio promovido por una serie de personas lideradas por Pompeyo Fabra  que «prefirieron “modenizar” el catalán y unificar todas sus variantes». 

Este afán mitificador ha llevado al independentismo catalán a tergiversar, reinterpretar u  obviar un sinfín de hechos históricos de menor calado en su provecho, como serían la apropiación de la señera como la bandera catalana, o la conversión de los Mossos d’Esquadra y el himno dels Segadors  en  símbolo catalanista y la imposición de la sardana como baile nacional, pero también hechos tan trascendentales como la  creación de un falso enfrentamiento histórico entre catalanes y castellanos.

«El Compromiso de Caspe en 1412 demuestra lo contrario y la Guerra de la Independencia es otra prueba irrefutable de los lazos de unión de Cataluña con el resto de España», señala Escartín. «El intento de Napoleón de crear unos departamentos catalanes separados de España fracasó totalmente», recuerda el historiador, quien además destaca «la participación y actuación de los diputados catalanes en las Cortes de Cádiz y la redacción de la Constitución de 1812», «el apoyo económico que Cataluña prestó al ejército español para la defensa de la españolidad de cuba» o «las numerosas intervenciones catalanas en la guerra de África». 

DE LA REALIDAD A LA LEYENDA

Cataluña fue independiente 
Barraycoa: «Cataluña nunca fue una realidad política independiente. De ser parte del Reino Godo, quedó integrada en el imperio Carolingio, para pasar a pertenecer a la Corona de Aragón en el siglo XII», con el tratado de Corbeil. Pau Claris¸en 1640, proclamó a Cataluña como una República pero sólo duró una semana, pues la entregó al rey de Francia»
Escartín: «En febrero de 1873, Baldomero Lostau intentó  proclamar una República Catalana dentro de la República Federal Española que fracasó de un modo lamentable. Los dos últimos dislates fueron los del coronel Macià que proclamó en 14 abril de 1931 la República Catalana, confusamente ligada a una unión de pueblos ibéricos, y que duró un par de días.. Finalmente, el 6 de octubre de 1934, Companys proclamó otra efímera República dentro de una imaginaria República Federal Española que duró 10 horas».

La bandera cuatribarrada
Barraycoa: «La bandera de las cuatro barras tradicionalmente se había denominado “la señal Real de Aragón”. Su origen primero reside en la Corona de Aragón y luego pasa al Principado. Hasta principios del siglo XVIII la bandera de la Diputación General fue la Cruz de Sant Jordi. En el siglo XIX, debido a las influencias del romanticismo, el catalanismo conservador monopolizó al  bandera catalana, mientras que los catalanistas de izquierdas ni siquiera la esgrimían»

Castilla invadió Cataluña en la Guerra de Secesión
Barraycoa: «El nacionalismo catalán quiere hacer creer que la guerra de sucesión fue una guerra de secesión. En realidad fue una guerra dinástica, civil e internacional a la vez. En aquel conflicto, ni la lengua ni la nacionalidad tuvieron la más mínima importancia. Dentro de Cataluña, hubo partidarios tanto del Archiduque Carlos como de Felipe V y en ambos bandos se tenía la conciencia de estar luchando por las libertades de España».

Sardana
Barraycoa: «Hasta finales del siglo XIX casi ningún catalán sabía lo que era una sardana, que se impuso gracias a los políticos catalanes, quienes presionaron para que este baile culminara todas las fiestas populares. Se luchó para conseguir extenderlo por toda Cataluña. Eran conscientes de que era un arma de propaganda ya que una “nación” necesitaba un baile nacional».

Países catalanes
Escartín: «Hay que denunciar el mito de los Países Catalanes que engloba a Cataluña –incluido el Rosellón y la franja de Aragón–, Valencia y Baleares. Esta es una invención de Pujol y de Max Cahner que en la Enciclopedia Catalana se dedicaron a difundir este imperialismo de vía estrecha. Por supuesto, que la evolución política de Valencia y de Baleares niegan estas concomitancias, aparte del sentimiento de las respectivas poblaciones. Sin ir más lejos, Valencia es una comunidad autónoma bilingüe desde su fundación, pues ciertas zonas de este antiguo reino –eso sí, minoritarias– fueron repobladas por aragoneses, lo que invalida las tesis del nacionalista valenciano Joan Fuster».

Los Mossos
Barraycoa: «Los Mozos de Escuadra  fueron un cuerpo de represión felipista contra las guerrillas austracistas. Durante más de dos siglos, se mantuvieron fieles a la monarquía borbónica y fueron suprimidos por el General Prim al derrocar a la dinastía isabelina. Catalanistas como Prat de la Riba no se fiaban de ellos por su exceso de españolismo».

¿Catala? ¡En tot cas seria aragones!


Tots aquells que diuen que nostra Llengua Valenciana, Sa Llengo Baléà i Català son lo mateix, son mereixedors de ser desnudats, ficar-los orelles de burro i ser passejats per la Plaça Major dels nostres pobles i ciutats. I no es per a menos, ya que en cas de que les tres llengües foren la mateixa(cosa impossible), no serien dialectes del català, sino del aragonés.

I ara es quant vos parle del tratat de Corbeil.

Remuntem-mos a 1238. Valéncia es conquistada pacificament i mallorca ya porta uns 9 anys baix domini aragonés. Ara adelantant-mos al 11 de maig de 1258. Ya fa casi 20 anys de la conquista de Valéncia i 29 de la del regne de les Mayurques. Jaume I i Lluis IX (rei que va ser santificat per les seues faenes ab els ferits de una croada) firmen el tratat de Corbeil per el qual Jaume I cedia la comarca de la Fenolleda i Perapertusés, que incluien els castells de Puilaurens, Fenollet, Castellfisel, Peyrepertuse i Quéribus, ademes, renuncia a sos drets sobre Tolosa, Quercy, Narbona, Albi, Carcasona (recibides en feudo de Tolosa desde el 1213), Rasés, Béziers, Termes y Menerbés. També renuncià a Agde y Nimes (el visconde de qual se reconeixia com a feusatari del aragones desde 1112) i Rouergue, Millau y Gavaldá. En el tratat tambe s'incluix un acort de matrimoni entre la filla del aragones i l'hereu del frances.

Ludovicus, Dei gratia Francorum Rex…" "Jacobum eadem gratia illustrem Regem Aragone…" "...quod nos dicebamus comitatum Barchinone, Urgelli, Bisuldune, Rosilione, Empurdano, Ceritanie et Confluentis, Gironde et Eusone cum eorum pertinenciis de regno Francie et de feudis nostris esse" "Et idem Rex Aragone ex adverso dicebat se jus habere in Carcassona et Carcasses, in Rede et Redensi…" "pro ipso Rege Aragone et nomine et vice ipsius deffinimus, quittamus, cedimus et omnino remmittimus quicquid juris et possesionis vel quasi habebamus siquid habebamus vel habere poteramus… in predictis comitatibus Barchinone et Urgelli Bisuldune, Rossillone, Empurdane, Ceritanie, Confluente, Gerundense et Ausone…." "…in Carcasona, ...in Rede, …in Laurago, …in Termense, …in Menerba, …in Fonolleto, …in Petra pertusa, …in comitatu Amilliavi et Guialdane, et in Naumaso …et in comitau Tholose
Fragments del Tratat 


¿Com és que si faltaven 20 anys quant la conquista de Valéncia i 29 per a la de Mallorca, com pot ser que parlem el idioma de un puesto que ni siquiera era part de la Corona de Aragó? Coherencia senyors, coherencia.

Así se intenta falsificar la historia en Cataluña


Técnicos de la dirección general de Patrimoni Cultural de la Generalidad de Cataluña inspeccionaron el 7 de junio el claustro al parecer románico instalado desde 1959 en una finca de Palamós, pero su opinión tardó unos días en conocerse: ¡AUTÉNTICO! 

Lo único que trascendió de la visita de hora y cuarto que hicieron dos arqueólogos y un arquitecto es que la pieza ni es reciente ni es una imitación. Nada más. El dictamen se conocerá "en unos días" y dentro del mes en curso, según Cultura.

Los tres expertos fotografiaron el monumento y analizaron los distintos elementos que lo componen y perfilaron croquis. También pidieron diversa documentación a los representantes de la propiedad presentes en el acto. Con toda la información en la mano, Cultura debía determinar si la pieza debe ser catalogada como bien de interés cultural; la inclusión en esta condición obligaría a abrir el monumento a la visita pública determinados días y horas al mes.

El claustro está instalado en una finca de Palamós que está a nombre de la empresa Explotaciones Agrícolas y Forestales Brugarol, SA, para quien fue adquirida por el empresario suizo Kurt Engelhorn. El profesor experto en románico de la Universitat de Girona Gerardo Boto descubrió su existencia en una revista francesa de arquitectura y decoración y comenzó a investigar. La propiedad nunca le permitió acceder al claustro, pero del análisis de las fotografías en alta resolución que le facilitó la publicación dedujo que se trataba de una pieza cercana o influenciada por el arte de Santo Domingo de Silos (Burgos). El propio Boto tiene un libro sobre claustros románicos en el que de alguna manera se inventarían los existentes. No consta que uno como el instalado en Palamós desapareciera de las cercanías de ese recinto, canónico en su estilo, ni ha aparecido nadie -tras destaparse la historia de Palamós- reclamándolo como expoliado en su pueblo o comarca.



Su descubrimiento fue un titular destacado en todos los medios de comunicación. Un claustro, que se creía del Románico, había sido descubierto en una finca privada de Palamós, en Girona.
Tras la negativa inicial de su dueño a dejarlo ver, finalmente se permitió la entrada a técnicos de la Generalitat que pudieron examinarlo y también a la prensa, que pudo reproducir para todo el mundo la grandeza de la construcción, en pleno jardín de la finca.
Sin embargo, el informe elaborado por los técnicos, que en un principio constataba la autenticidad del conjunto, concluye, ante las clamorosas evidencias de fiasco, que el claustro no es de origen románico, sino una burda imitación.
Aseguran que el conjunto artístico carece de valor histórico. No es el siglo XII, como se pensó en un principio. Se trata de una copia fabricada en los años treinta por un anticuario de Zamora para comercializarla en el extranjero.
Para los expertos catalanes, la falta de información sobre el claustro en los catálogos y las 'medidas perfectas' de la galería contradicen su autenticidad.