ELQS en Facebook

Mostrando entradas con la etiqueta ACPV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ACPV. Mostrar todas las entradas

Escola Valenciana i Edicions Bromera: simbiosis catalanista perfecta

Edicions Bromera, editorial que tots coneguem per ser una de les predilectes pel professorat catalaniste i la Conselleria d´Educacio de la Generalitat Valenciana (PPCV) a l´hora d´elegir els llibres de text i llectures recomanades dels nostres escolars, donarà una part dels seus beneficis a l´entitat ultracatalanista Escola Valenciana, segons un acort firmat recentment entre abdos entitats, pel qual l´editorial pagarà a l´entitat radical a canvi de certificar que els texts de Bromera són conformes en els valors i objetius de defensa del catalanisme que promou Escola Valenciana des de fa més de 25 anys.


Tant Bromera com Escola Valenciana són entitats que naixen a la soca de la Llei d´Ús i Ensenyament del Valencià (LUEV), promulgada en les Corts Valencianes pel PSPV de Lerma en 1983, siguent des d´eixe moment, en el cas d´Escola Valenciana, una de les principals entitats promotores del catalanisme i perceptores de subvencions (junt a Acció Cultural del País Valencià - ACPV), i en el cas de l´editorial, una de les principals editores de texts en catala per als escolars valencians, que durant els ultims anys tambe ha estes els seus tentaculs a Catalunya i Balears.

En la foto, Josep Gregori, fundador i actual director de Bromera.

A pesar de tot, la crisis tambe ha fet forat en Bromera. En maig de 2012 anunciava un ERE temporal, segons informacio d´Europa Press:

El Grupo Bromera ha anunciado este viernes la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que afectará durante un año a una parte de las empresas del grupo, además de cambios en la dirección de la empresa, según ha hecho público en un comunicado. 
"Para poder hacer sostenible el proyecto editorial de Bromera desde el punto de vista económico, la empresa inicia también un ERE temporal", ha dicho.
El grupo ha apuntado a las restricciones de las administraciones en la adquisición de fondos bibliográficos y al descenso de las ventas de libros como causantes de una caída de las ventas en España, especialmente aguda en los últimos meses.
También ha señalado a la disminución de la prescripción escolar de libros de lectura, la quiebra de las distribuidoras de Bromera en Catalunya y Baleares -l'Arc de Berà y Moll- y la "drástica" reducción de las ayudas públicas.


La Universitat de Valencia ofrece aprender catalán a los "erasmus"

Grupos de conversación para aprender español en los que se utiliza el «catalán». Eso es lo que ofrece la Universidad de Valencia (UV) a los estudiantes erasmus que estén interesados en formar parte de su proyecto «tàndem». El programa, según explicaron fuentes académicas, consiste en poner en contacto a estudiantes de intercambio interesados en aprender español con alumnos de la UV que quieran practicar la conversación en idiomas extranjeros.

De esta manera, los miembros del «tàndem», que pueden ser dos o más estudiantes, se organizan para mantener charlas bilingües en las que el estudiante foráneo perfecciona su español, mientras su compañero local hace lo propio con el idioma materno del erasmus en cuestión. Sin embargo, llamativamente, la UV ofrece a los erasmus formar parte de «tandems» en los que practicarán «especialmente» el idioma «catalán». Una lengua que el folleto explicativo al que ha tenido acceso ABC califica como «la propia de la Universidad de Valencia».

El folleto, redactado en inglés —dado que se destina a promocionar el proyecto a los erasmus que cursen parte de su formación en la capital del Turia— explica que los «Tandems lingüístics» son un proyecto del Servicio de Política Lingüística de la UV, diseñado para favorecer el «plurilingüismo» y mejorar las «habilidades con el lenguaje» de los miembros de la comunidad universitaria.

Contra el Estatuto

Así, el tríptico explica que este fomento del plurilingüismo se realiza promoviendo intercambios conversacionales «en todas las lenguas posibles», pero «especialmente en catalán (sic), la lengua propia de la Universidad de Valencia».

Una afirmación cuanto menos llamativa, ya que choca de un lado con la voluntad de los estudiantes erasmus —que suelen decantarse por universidades españolas precisamente para aprender castellano—, pero sobre todo con la realidad del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, que establece el «valenciano» como la lengua propia de la región.

No obstante, la UV, como el resto de universidades públicas de la Comunidad, se ha distinguido por la defensa del uso del término «catalán» en el ámbito académico para referirse a la lengua valenciana, lo que ha originado no poco conflictos.

Fuente: Diario ABC

Curiosamente, desde este magazine hemos investigado más a fondo esta cuestión de los "tàndems", descubriendo que a principio de cada cuatrimestre lectivo, la Universitat, a través de los vice-rectorados de estudios y política lingüística, y el de relaciones internacionales y cooperación, organiza un "encuentro" entre los participantes de los "tándems", llamado "tastallengües", en el cual se realizan intercambios culinarios, catas de productos valencianos y hasta un concierto de un grupo musical de ideología catalanista, "Projecte Batà". ¿Sabe el lector cual es el lugar elegido para estos "encuentros" culturales - lingüísticos - culinarios - musicales? Pues, ni más ni menos que la sede de ACPV (Acció Cultural del País Valencià), el conocido edificio de El Siglo Valenciano, situado, según el ínclito presidente vitalicio de la entidad, Eliseu Climent, "en el cor de la Valencia catalana" (C/ Sant Ferran, 12 de Valencia). ¿Quién se encuentra realmente detrás de toda esta cantinela de los "tàndems"? ¿Por qué, siendo un programa de la UV, se utilizan si no las instalaciones de ACPV para celebrar actos relacionados con dicho programa?

Vergonzosa colaboración de la Universitat de Valencia con el entramado asociativo filocatalanista, y vergonzosa manera de financiar sus estúpidas, engañosas, endogámicas y costosas campañas de manipulación y confusión.

El catalanismo, sin subvenciones, se ahoga lentamente

A veces vemos señales que invitan a ilusionarse con un futuro libre de pancatalanismo en la Comunitat Valenciana. Señales que dejan de manifiesto la caducidad y el escaso calado social que genera esta infausta moda cuya vigencia se prolonga ya demasiado entre nuestra sociedad.

Al "falso" cierre por denuncia del Consell de los repetidores de TV3, titularidad de la Acció Cultural del sr. Climent, le sigue ahora una circunstancia del todo favorable para la desaparición, o al menos merma, del entramado asociativo y empresarial del capo del filocatalanismo en el Reino de Valencia: acarrear con la multa de 600.000 euros que le impone el Consell por haber estado emitiendo ilegalmente. La incapacidad de Climent para recaudar la cantidad necesaria para cubrir la sanción me hace pensar en una manifiesta desafección de los colectivos del "búnker barretina" cuando se trata de rascarse el bolsillo por la causa.

En días recientes aparecía en prensa la noticia del cierre de los cines UGC Cine Citté en Espai Campanar de Valencia. Estos cines apostaron claramente por el cine en "valenciano", y gracias a las subvenciones y colaboraciones recibidas principalmente del "Servei de Promoció Lingüística" de la Universitat de Valencia, y ofrecían ciclos y películas dobladas en su mayoría en perfecto barceloní. La entrada tenía el irrisorio precio de 3 euros. Y presentando el carnet universitario, la entrada era totalmente gratuita. Pues ni con ésas... la inviabilidad empresarial del proyecto a causa de la escasa afluencia de público a las salas han dado finalmente al traste con la iniciativa.

Y como colofón de mis alegrías más recientes, leo hace unos días la noticia del ahogamiento económico del Teatre Micalet, una apuesta por el teatro en catalán que llevaba 15 años malviviendo a costa de la subculturalidad y la endogamia... eso sí: recibiendo cuantiosas subvenciones por parte de Teatres de la Generalitat, dirección general dependiente de la Conselleria de Cultura de la Generalitat. Una prueba más, por cierto, de cómo el PP valenciano subvenciona el catalanismo, y de cómo subvencionar a la subcultura catalanista es, al final, tirar el dinero de todos los valencianos a la basura.

Queda mucho camino por recorrer, mucha subvención por retirar, muchas mentiras por evidenciar, muchas manipulaciones por denunciar, muchas telarañas por limpiar, muchas actitudes por corregir... pero, en la espera porque el valencianismo político vuelva a recuperar peso específico en las instituciones, vamos observando como, a nivel sociológico, el castillo de naipes se va derrumbando por sí solo.